28 de enero de 2018

PAREDES




- ¿Señora de que color quiere que le pintemos las paredes?

- Pues blancas lo quiero todo blanco – siempre he pensado que el color blanco es el más limpio para estos casos.

- Perfecto, empezaremos mañana hoy iré a comprar todo el material y mañana a las ocho de la mañana estoy aquí.

- Gracias

Siempre he sido una mujer de pocas palabras, el propietario de la casa me dio la opción de escoger, si pintaba yo dos meses de carencia y si no empezaba a pagar desde el primer mes. Me pareció un trato justo. Y como tenía claro que no quería florituras en las paredes pues tuve claro que trato hacer.

Es la tercera vez que me mudo este año, tengo una misión que cumplir y hasta que no la concluya me tendré que mudar unas cuantas veces más. Soy viuda, mi marido era policía, le mataron cuando quiso ser más listo que el último hombre al que tuvo que detener. Y no contentos con eso mataron a mis dos hijos, así porque si, por quitar dos vidas inocentes, así que como a mí ya no me queda otra cosa en la vida más que la sed de venganza pues en eso estoy.

De momento he matado a tres hombres de la banda que asesinó a mi familia, soy lo que se podría decir una asesina en serie, tras los múltiples asesinatos investigué todo lo que pude sobre esa gente, para ello me tuve que tirar a medio cuerpo de policía de Nueva York, la pobre viuda me llamaban, pero a mí ya todo me da igual, y fueron polvos bien invertidos conseguí los nombres de todos los integrantes de la banda, traficantes de droga, se encuentran dispersos por todo el país de ahí las mudanzas.

Mi móvil es muy sencillo, llego a la ciudad, alquilo una casa, la pinto de blanco, me acerco a la gente del pueblo, aprendo movimientos, y en cuánto localizo a mi presa me la ligo, la seduzco y cuando viene a casa la mato, siempre del mismo modo, se desangran y yo pinto las blancas paredes con su sangre, en ellas escribo cosas que mis hijos me decían, palabras que no sabían pronunciar, recuerdos de cuando eran pequeñitos y eso me consuela. Hago un bien a la comunidad, quito de la circulación un traficante.

¿Qué porqué no me pillan? Pues porque soy discreta, no hago mucho ruido, todos los hombres a los que he matado están casados así que como hay pruebas claras de que estaban con otra mujer en la cama los de su banda prefieren no hacer mucho ruido, el tema es el siguiente, yo lo mato durante el acto, después pinto las paredes, recojo mis cosas y justo antes de salir, hago una llamada desde el teléfono del muerto a algún miembro de su banda, y ellos se encargan de hacer desaparecer el cuerpo, pintan las paredes y yo mientras ya estoy buscando a mi próxima victima. Llamo al casero y le digo que me he tenido que marchar precipitadamente, le pago un mes más por las molestias y todos contentos.

Me doy cuenta de que cada vez corro más riesgos y de que algún día me pillaran pero no tengo miedo, en realidad me da igual vivir o morir así que hasta que pueda seguiré limpiando la capa de la tierra de escoria y cuando muera me reuniré con mi familia en una bonita casa en el cielo con todas las paredes blancas.





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