30 de agosto de 2017

FOTÓGRAFO




Más relatos de ficción a punto de acabar el verano,...


Abrí los ojos y todo lo que vi a mi alrededor era blanco. No recordaba dónde estaba ni lo que había pasado, la única imagen que tenía en la cabeza era una gran luz que caía sobre mi y nada más, aparte de un gran ruido y el pitido más molesto del mundo.

A los cuatro años creo que ya tenía muy claro lo que quería ser, siempre quise hacer lo mismo, en mi mundo siempre hubo cámaras de fotografía, mi abuelo las coleccionaba, mi padre las usaba y yo vivo de ellas, lo de ser corresponsal me vino más tarde cuando me cansé de fotografías estudiadas y posadas, me parecían demasiado fáciles, y quise ir más allá. Quise poner un poco de emoción en mi vida pero quizás no tanta.

No me sentía las piernas, estaba realmente cansado, en realidad no notaba ninguna parte de mi cuerpo, si me hubiesen dicho que era una cabeza solamente me lo hubiese creído.

De repente el blanco se tornó color carne y vi una cara morena con un pañuelo blanco que me miraba:

- Hola Sr. Carrasco ¿qué tal se encuentra? – me dijo en un perfecto francés, excepto por las dos erres de mi apellido, hubiese dicho que era francesa en lugar de iraquí.

- ¿Qué tal? – allí en aquella camilla no se me ocurrió decir mucho más. – pues aparte del hecho que no me siento ninguna parte de mi cuerpo, creo que estoy bien.

- Eso es por las medicinas que le hemos dado, ha sufrido un ataque, su cuerpo ha quedado completamente cubierto de metralla y estuvo más de cinco horas en el quirófano, los médicos hicieron un gran trabajo para que no pite en el control de los aeropuertos. – vaya me había tocado la enfermera graciosa, mejor así siempre he sido más de tomarme las cosas importantes a risa, es siempre la mejor opción.

Aquella mujer puso algo en el gotero que me transportó a un lugar muy lejano, cuando a los cinco años tuve claro lo que quería hacer con mi vida, un prado verde lleno de flores, un vestido rojo y la niña más guapa que nunca hubiese imaginado, yo le hacía una fotografía y alguien nos la hizo a nosotros, mi madre me decía años después que no entendía como podía estar tan obsesionado con ella, lo quería saber todo de ella y solía afirmar categóricamente que iba a ser mi mujer.

Hubo dos motivos por los que estudié Bellas Artes, la primera porque como se dice vulgarmente lo mamé de mi padre y la segunda porque una niña años después no quiso saber nada de mi. Me fui a París intentando dejar mi roto corazón por el camino pero por desgracia eso nunca ocurre, el corazón siempre nos lo llevamos con nosotros y me costó unos cuantos meses olvidar a la niña del vestido rojo que se llamaba Renata, por cierto.

Años después nos volveríamos a encontrar y entonces sería ella la que me buscaría y yo el que le daría calabazas, ya de corresponsal no quería saber nada de mujeres, tenía sed de aventuras, la sensación de miedo cuando las bombas caen tan cerca es indescriptible y sabes inconscientemente que el Pullitzer ronda cerca, nunca hice las fotos pensando en los premios pero siempre buscas superarte.

Un dolor intenso volvió a recorrerme el cuerpo, se me había acabado el medicamento del gotero y había vuelto a la realidad, con lo feliz que era yo viviendo sueños ya vividos, maldita sean las bombas, las armas y todo lo que mata.

 - ¡Enfeermeeeeraaaaaaa!




16 de agosto de 2017

ESTE PUESTO ES MIO


Seguimos con los relatos cortos de ficción para este verano,...

- Buenas tardes, mi nombre es Calixta y soy la Directora de Recursos Humanos de la empresa Cartoon, como todos sabréis, espero que esa sea la razón por la que estáis aquí – soltó una desmesurada carcajada para mí gusto – estamos buscando un Director de Marketing para nuestra compañía que si os habéis informado - mirada más repelente que la de la Srta. Rottenmeyer de Heidi – está en plena expansión internacional.

Después de esta extraña introducción nos pidió que uno a uno nos presentáramos, y a mí que me importa la vida del resto de aspirantes al puesto, no entendía nada, se tenía que ver las caras con un montón de gente extraña y encima con su último ligue que casualmente había postulado al mismo puesto que ella.

Héctor era solamente un ligue que había conocido en una discoteca hacía tres semanas, así que no iba a tener la más mínima compasión con él, no es que supiese muchas cosas de él, aparte de que era un crack en la cama y había estudiado la misma carrera que ella, pero esto último lo acababa de descubrir.

- Hola mi nombre es Renata y soy Licenciada en Marketing por ESADE. Vivo en Barcelona, estoy soltera – lanzó una mirada a Héctor que estaba justo frente a ella – y creo que soy la persona indicada para este puesto porque soy joven, me entusiasma mi trabajo, el marketing y no tengo ninguna atadura familiar, estoy disponible para viajar, tengo vehículo propio y hablo cuatro idiomas – supéralo chaval, bueno tú y el resto de pardillos que veo en esta sala.

- Hola mi nombre es Héctor y soy Licenciado en Marketing por la Universidad de Carolina del Norte en Estados Unidos, he trabajado en  Multinacionales Americanas siempre como Director de Marketing, estoy casado - ¿¡Cómo!? – y tengo tres hijos  - ¡¿Perdona!? que me enseñan y me guían a través del Marketing Infantil, ellos son mis mejores clientes. Tengo total disponibilidad y hablo seis idiomas.

¿Pero cómo era posible? De las pocas cosas que sabía de él una era que tenía treinta años, aunque empezaba a pensar que le había tomado el pelo, treinta años y tres hijos, ¿que se había casado con 20? Madre mía se sentía como una auténtica estúpida, y tenía ganas de matar a aquél imbécil asqueroso, ¿quería jugar? Pues iba a conseguir aquél puesto fuese como fuese y después iba a mandar al carajo a aquél embustero asaltacunas.

- ¿Renata?¿Estás aquí? Chicos necesito que estéis concentrados porque sois muchos y no tenemos toda la tarde - que pereza de mujer.

- Perdone, ¿la pregunta era? – mierda Calixta concéntrate porque éste te quita el puesto, la dignidad y el orgullo – perdone son los nervios.

- Os he preguntado acerca de vuestros logros en las anteriores empresas en las que habéis estado, muy resumido, nombre de la empresa y logro, pim pam – te iba a dar yo pim pam, cursi más que cursi, y que semejante pava fuese la Directora de Recursos Humanos, si la cogían iba a ser su compañera que escalofrío.

- Empresa Mattel, Assitant en el Departamento de Marketing,…

- No no no, Renata por favor no me importa lo más mínimo el puesto que desempeñabas, empresa y logro, nada más, no perdamos más tiempo – la voy a matar.

- Perdón, pues como le decía Mattel, lanzamiento de un juguete inteligente que fue número uno en ventas en la Navidad del 2015 y empresa Disney, lanzamiento del nuevo logo de la compañía con un equipo de personas a nivel mundial.

- Bueno lo hemos conseguido, muy bien Renata aunque esto último no sé si es logro tuyo o del equipo de personas a nivel mundial – otra carcajada desmesurada vulgar y llena de maldad.

- Es tú turno Héctor – le soltó la cursi al hasta ese momento su ligue, la verdad es que estaba guapísimo con su traje impecable, su corbata y sus caros zapatos ingleses, supongo que para aparentar treinta años se había vestido como un jovencito, pero tenía que reconocer que con traje estaba mil veces más atractivo e interesante.

- Gracias. Bueno, logros hay muchos y no se si tenemos tiempo pero destacaré los que me hacen sentir más orgulloso, en FAO Nueva York, conseguí rediseñar la tienda por completo consiguiendo un aumento de las ventas del 46%. Y en la última empresa Pixar conseguí convencer a la Dirección del cambio de rumbo a nivel estratégico que debíamos aplicar a las películas futuras si no queríamos estancarnos. Con las últimas películas la compañía consiguió aumentar sus beneficios en un 66%.

Estaba a punto de vomitar, por fin se acabó aquella entrevista tan poco común, estaba segura de que no la iban a coger y por si le quedaba alguna duda mientras se dirigían a la salida oyó como la Directora de Marketing le decía a su ex amante en voz baja:

- Héctor, has estado fantástico el puesto es tuyo no lo dudes ni un momento, ¿crees que nos podremos ver este fin de semana?, ¿te puedes inventar algún viaje relámpago, me muero de ganas de pasar un buen rato contigo.

- Calixta por favor te pueden oír, no creo que pueda escaparme pero la semana que viene encuentro el hueco te lo prometo, lo tenemos que celebrar.

Será hijo de la gran,….buf. Hala me voy a casa a llorar unas mil horas y comerme unos cien helados de vainilla con cookies.