14 de mayo de 2015

CUANDO TE EQUIVOCAS




Estoy tan nerviosa que no se como me saldrá este post, lo cierto es que me acaba de pasar algo surrealista, yo siempre digo que cuando era más joven en conducía como una loca con esos nervios como si el que va delante siempre tiene la culpa de algo y no conduce a tu gusto, cuando tienes hijos o maduras esas tonterías se acaban y te das cuenta de que ir tranquila es la mejor opción porque total te vas a ahorrar muchos problemas y muchos disgustos.

Pero cuando te encuentras a una mujer al volante, y no porque fuese mujer es que lo era y punto, que está intentando hablar por el teléfono móvil y conducir a la vez pero no sabe, vamos que hay personas que aún y estar prohibido lo hacen y no se nota en su conducción para nada, yo no soy de esas personas cuando conduzco tengo que hacer una sola cosa, vamos que soy muy tío en estos casos, lo asumo, y procuro no mezclar las dos cosas. 

Pues el personaje iba dando tumbos de un lado al otro a una velocidad no máxima de los 30 kilometros hora, le he tocado el claxon, no te creas que ha parado, ella tranquila con su conducción temeraria y "palante" un motorista en un cruce que se le ha puesto al lado también la ha mirado raro y le ha hecho gestos de que vaya tela pero nada.

Pues la hemos llevado delante hasta casi nuestro destino y cuando nos hemos deshecho de ella con la rabia he acelerado el coche más de la cuenta, lo reconozco, y entonces otra loca que estaba a punto de aparcar su coche ha empezado a gritarme en medio de la calle, me ha insultado, amenazado y dicho de todo, y lo peor es que tenía razón en este caso he entrado demasiado rápido en la calle pero francamente no me aptecía bajarme del coche y explicarle todo el rollo de la otra señora, así que mientras nos gritaba a mis hijos y a mi en medio de la calle yo he hecho como si no la oyese y cuando ha entrado en descalificativos personales pues francamente ya he entendido que poco tenía que hacer.

El caso es que la que se siente mal soy yo, mi hijo pequeño se ha puesto a llorar, en fin que creo que es en parte injusto pero hay gente que actúa como si estuviese sola en la tierra, le importa un pepino el resto de personas que habitan a su alrededor y ponen en peligro su vida y la de los demás, y sobretodo sacan de quicio al resto del mundo como ha sido mi caso, porque como he dicho al principio yo ya no corro ni entiendo a los que lo hacen, pero encontrarte a personas así por el mundo hace que te pongas muy nerviosa, y repito reconozco mi parte de culpa.

Pues eso, cuando vuelva mi hijo de su extraescolar le pediré perdón, para que entienda que lo que he hecho está mal, que correr siempre está mal y espero que lo entienda para que, cuando el conduzca no se ponga nervioso con nadie por burro que sea ni intente hacerse el chuleta delante de nadie.



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