5 de marzo de 2015

ESE GRAN HOMBRE



                 




Ayer como cada Lunes mis padres vinieron de Barcelona a Sitges para pasar la tarde con sus nietos, a menos que tengan algún viaje, nunca fallan, siempre están ahí, ver la cara de mis hijos al verlos al salir del colegio semana tras semana, me hace feliz, y siento que cada minuto que pasen con sus abuelos es una experiencia positiva aprendida. Ellos solo vienen para lo bueno, nunca para cosas malas, pero no os hablaré de lo bueno que es que compartan su vida con sus abuelos, os hablaré de mi padre. Siempre leo cosas sobre madres, lo importantes que son, la conexión con los hijos y claro que es así pero cuando miro atrás no recuerdo nada importante en mi vida, ningún momento en el que no hayan estado los dos.

Recuerdo que cuando era pequeña él me desenredaba el pelo porque mi madre no tenía tanta paciencia y me pegaba tirones, recuerdo como me ayudaba con los deberes sobretodo si tenían que ver con líneas, le veo en la cocina cortando verduras, recogiendo la mesa y sobretodo le veo arreglándolo todo.

Ayer le pedí si podíamos mirar las ruedas de las bicicletas de los niños, las dos ruedas traseras pinchadas, y no se negó, él nunca se niega a ayudar, le miraba mientras sacaba las ruedas de su sitio, ¿porque saben hacer estas cosas, quién les ha enseñado? y no solo eso, después saben colocarlas de forma correcta y se dan cuenta cuando no lo están. Yo no sabría por donde empezar,... le miraba, buscar el pinchazo lentamente, sumergiendo la cámara trocito a trocito en agua, marcando el pinchazo con un rotulador, con paciencia, sin prisas, tenía un objetivo que cumplir y pasito a pasito lo acabó, sus manos llenas de la suciedad de la propia bicicleta, ¿qué importa eso? se limpian.

Mi padre es una persona excepcional, delineante de profesión, nunca ha dejado nada por imposible, cualquier cosa que le he pedido siempre ha sido capaz de arreglarla, ahora hay un helicóptero teledirigido de los niños que se le resiste pero no desiste, hasta que no vuelva a volar no va a descansar. Su tesón no tiene fin y esa cualidad hace que me sienta orgullosa de ser su hija, buena persona, mejor padre, siempre intentaba hablar antes de gritar, largas conversaciones hemos tenido, yo soy igual que él , el carácter porque la maña para arreglarlo todo no se quién se la ha llevado pero desde luego su hija no.

Y ahora jubilado le veo sin un momento para aburrirse, gimnasio, libros, viajes, y cuando paseamos por el paseo de Sitges y aún se coge de la mano de su mujer, mi madre, pienso: yo de mayor quiero ser como ese hombre, no podría sentirme más afortunada por tener el padre que tengo. 

Me encanta ver a esas parejas que aún pasean de la mano, y siempre pienso: cuántas veces habrán tenido ganas de mandarlo todo al traste, cuántas veces habrán querido tirar la toalla y acabar con su matrimonio, pero no lo hacen, porque si hay amor, respeto y paciencia todo pasa. Y por eso justamente mis padres aún pasean cogidos de la mano como si el tiempo no hubiese pasado.

Porque si alguien merece estar en la Sección Hombres de este blog ese es mi padre. Te doy las gracias, sin saber si algún día leerás esto por haberme dado la vida, la educación, las ganas de vivir y el lado bueno de las cosas, porque mientras estés cerca nunca nunca sentiré miedo: Gràcies Pare.








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