26 de marzo de 2015

I´M RUNNING




Paseando por el Mercado de St. Antonio de Barcelona un domingo cualquiera, un libro se me echó encima y no pude no comprarlo, se titula CORRER EN FEMENINO no es que el título me guste, no lo entiendo porque no veo yo diferencia entre correr en femenino o en masculino pero al parecer sí la hay. El libro de un rosa chicle vistoso se ve y no pude negarme a comprarlo.

Es un libro escrito por Alexandra Heminsley una periodista inglesa y Freelance bastante conocida en su país, el libro no cuenta otra cosa que no sea como la propia autora se aficiona a correr, los temores de las primeras salidas y como poco a poco se va enganchando a este deporte que gana adeptos a millones.

Yo había corrido, me aficioné a correr en Estados Unidos, en Montana, en el Glacier National Park unos de los lugares más bonitos de la tierra gracias a mi amiga del alma que ya por aquél entonces corría. Corríamos por las extensas llanuras de Montana muchas tardes, solíamos decir que un día nos raptarían y nos cortarían en  trocitos y nunca más se supo, pero nunca nos pasó nada porque la gente de Montana es buena gente.

Después seguimos corriendo en Avoriaz el segundo lugar más bonito de la tierra y una preciosa estación de esquí en invierno, pasamos allí un invierno y un verano y durante el verano también salíamos a correr. Cuando esos dos episodios de mi vida pasaron dejé de correr hasta ahora y sí resulta que vivo en el tercer lugar más bonito de la tierra, Sitges ¿porque no voy a correr aquí? sería tonta y más ahora que tengo más tiempo que antes.

PRIMERA SALIDA

El reto es simple, 5 minutos, pero cinco minutos en los que pasas de andar a correr, ese paso aparentemente tan simple no lo es, andando tu cuerpo está en calma pero cuando corres todo bota, y más en mi caso en el que hay muchas cosas que sobran, por no utilizar la palabra grasa. El objetivo de casa al paseo y volver, salgo de casa habiendo estirado, con las llaves y el mini reloj cronómetro de uno de mis hijos a 0, y empiezo a trotar, tu cuerpo de repente experimienta un cambio y parece que acabas de hacer un montón de kilómetros en lo que miras el cronómetro y has corrido 2,5 minutos, ¿como? ¡¡¡ si me voy a morir!!! paro, respiro, vuelvo a recuperar y vuelvo a correr, y hasta que el crono dice 5 minutos!!! Bien!! Objetivo del día cumplido!

SEGUNDA SALIDA

El reto es menos simple pero conseguible, 10 minutos, empiezo minuto y medio sin parar, las piernas duelen y la respiración se vuelve loca y siempre recuerdo lo mismo, me gustaba correr acompañada porque sola me aburría como una ostra y con alguién al lado podía ir hablando, y ahora pienso ¿como podía yo correr y hablar al mismo tiempo si ahora no aguanto ni un minuto seguido. Voy parando el crono cada vez que paro y camino, me refugio en el lado contrario al mar porque no quiero que nadie vea como me bota cada parte fofa de mi cuerpo, voy muy abrigada y tengo calor, pero si me quito el polar no tengo dónde meter el móvil y la música es lo único que me anima a continuar, Spotify a mi lado con un montón de canciones demasiado románticas para la ocasión. Cuando empiezas a correr te vas poniendo pequeñas metas del tipo, hasta el pintor que pinta la casaza de primera línea del paseo y paro, hasta la caca de perro y paro, hasta que pase esta pareja y paro, y así vas cumpliendo el objetivo del día, porque no hay dinero para pagar un entrenador personal que te diga: ¡un poco más y paramos! ¡muy bien, eres una campeona! ¡lo vas a conseguir con esfuerzo! La caca de perro no te anima una lástima,....pero es lo que hay, yo lo conseguiré a lo pobre.

TRAS EL SEGUNDO DÍA

Tengo que parar porque mis quehaceres cotidianos me obligan a ir a Barcelona, y a la vuelta resulta que es como si volvieses a empezar de nuevo, como si esos dos días anteriores en los que te has dejado la vida para conseguirlo no hubiesen significado nada.

TRAS UNOS CUÁNTOS DÍAS DE MAL TIEMPO

Y parón total tengo que plantearme el volver a empezar. Nos vamos cuatro días a la montaña con dos amigas locas que se han puesto a correr como si no hubiese un mañana, les voy a pedir que me entrenen, y a la vuelta el buen tiempo nos va a invadir porque la primavera ya no puede tardar y ya no habrá marcha atrás.

Y esta es la historia de una ex-corredora que quiere volver a correr. 






5 de marzo de 2015

ESE GRAN HOMBRE



                 




Ayer como cada Lunes mis padres vinieron de Barcelona a Sitges para pasar la tarde con sus nietos, a menos que tengan algún viaje, nunca fallan, siempre están ahí, ver la cara de mis hijos al verlos al salir del colegio semana tras semana, me hace feliz, y siento que cada minuto que pasen con sus abuelos es una experiencia positiva aprendida. Ellos solo vienen para lo bueno, nunca para cosas malas, pero no os hablaré de lo bueno que es que compartan su vida con sus abuelos, os hablaré de mi padre. Siempre leo cosas sobre madres, lo importantes que son, la conexión con los hijos y claro que es así pero cuando miro atrás no recuerdo nada importante en mi vida, ningún momento en el que no hayan estado los dos.

Recuerdo que cuando era pequeña él me desenredaba el pelo porque mi madre no tenía tanta paciencia y me pegaba tirones, recuerdo como me ayudaba con los deberes sobretodo si tenían que ver con líneas, le veo en la cocina cortando verduras, recogiendo la mesa y sobretodo le veo arreglándolo todo.

Ayer le pedí si podíamos mirar las ruedas de las bicicletas de los niños, las dos ruedas traseras pinchadas, y no se negó, él nunca se niega a ayudar, le miraba mientras sacaba las ruedas de su sitio, ¿porque saben hacer estas cosas, quién les ha enseñado? y no solo eso, después saben colocarlas de forma correcta y se dan cuenta cuando no lo están. Yo no sabría por donde empezar,... le miraba, buscar el pinchazo lentamente, sumergiendo la cámara trocito a trocito en agua, marcando el pinchazo con un rotulador, con paciencia, sin prisas, tenía un objetivo que cumplir y pasito a pasito lo acabó, sus manos llenas de la suciedad de la propia bicicleta, ¿qué importa eso? se limpian.

Mi padre es una persona excepcional, delineante de profesión, nunca ha dejado nada por imposible, cualquier cosa que le he pedido siempre ha sido capaz de arreglarla, ahora hay un helicóptero teledirigido de los niños que se le resiste pero no desiste, hasta que no vuelva a volar no va a descansar. Su tesón no tiene fin y esa cualidad hace que me sienta orgullosa de ser su hija, buena persona, mejor padre, siempre intentaba hablar antes de gritar, largas conversaciones hemos tenido, yo soy igual que él , el carácter porque la maña para arreglarlo todo no se quién se la ha llevado pero desde luego su hija no.

Y ahora jubilado le veo sin un momento para aburrirse, gimnasio, libros, viajes, y cuando paseamos por el paseo de Sitges y aún se coge de la mano de su mujer, mi madre, pienso: yo de mayor quiero ser como ese hombre, no podría sentirme más afortunada por tener el padre que tengo. 

Me encanta ver a esas parejas que aún pasean de la mano, y siempre pienso: cuántas veces habrán tenido ganas de mandarlo todo al traste, cuántas veces habrán querido tirar la toalla y acabar con su matrimonio, pero no lo hacen, porque si hay amor, respeto y paciencia todo pasa. Y por eso justamente mis padres aún pasean cogidos de la mano como si el tiempo no hubiese pasado.

Porque si alguien merece estar en la Sección Hombres de este blog ese es mi padre. Te doy las gracias, sin saber si algún día leerás esto por haberme dado la vida, la educación, las ganas de vivir y el lado bueno de las cosas, porque mientras estés cerca nunca nunca sentiré miedo: Gràcies Pare.