1 de enero de 2015

1 DE 365

                                  

Hoy toca pensar en el año que se acaba sobretodo en el hecho de que, aunque ha pasado volando, han pasado muchas cosas, yo el año pasado tenía un trabajo, una vida organizada compaginando mi vida laboral y de madre y de repente el 30 de Julio eso se acabó, de hecho cuando habían pasado pocos días de Enero ya se nos comunicó, así que ha sido un año no extraño no, lo siguiente.

De repente estoy sin trabajo y ejerciendo de madre a tiempo total, no me quejo creo que todo pasa por algo y estoy convencida de que va a ser así, pero este año que se acaba es diferente precisamente por eso, porque mi vida en un año ha cambiado tanto que me da vértigo, mucho vértigo, pero que demonios, vamos a por ello me digo cada mañana.

Aprender a coser, escribir más, ordenar cajones que ni sabía que tenía, caminar más a menudo, en fin un montón de cosas han entrado en mi vida que antes no tenía tiempo de hacer. 

Pero la conclusión que saco de pensar así es que nunca podemos dar por hecho lo que tenemos, no hay nada seguro en esta vida, ni el trabajo, ni la salud, ni el dinero ni los amigos, ni siquiera la vida, así que demos la importancia que merece a este año que empieza porque se lo merece, porque a priori todo lo que nos va a traer va a ser bueno si tenemos la actitud adecuada.

Y los propósitos, yo sólo uno, respirar más antes de ponerme nerviosa, que queréis que os diga, no sirve absolutamente para nada ponerse nerviosa, que el de delante va lento, ¿y que? pues ya llegaremos, mira más el paisaje, que la gente a veces es muy mal educada, pues ellos se lo pierden, ser educado es un gran don que ellos no tienen, que los niños se matan, pues ya se arreglarán entre ellos, ¿porqué te metes?, en fin que no vale la pena perder los nervios.

El resto de cosas que tengo en mente no son propósitos es la corriente de la vida que te lleva, que no tienes trabajo, pues se busca y mientras te dedicas a cosas que te gustan, el tiempo que estoy pasando con mis hijos es fantástico para una persona como yo que decidió cuando nacieron que los iba a educar y cuidar sin ayuda, hacer de chófer por la tardes, verles esforzarse en los deberes, prepararles la comida, ver pelis juntos, para mí es un lujazo y ahora es el momento y mientras dure, durará.

En fin que este es el primero de 365 días que tenemos por delante para vivir cada segundo como si fuese el último, porque de eso se trata de valorar las pequeñas cosas y dar gracias cada día, hora y segundo.

FELIZ AÑO 2015 y Gracias por estar ahí,....




1 comentario:

Anónimo dijo...

Todo va a salir bien y mientras tanto, no dejes de escribir,...

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