18 de diciembre de 2014

IKEA


Tengo que confesar que me gusta ver anuncios, sobretodo si son ingeniosos y te dan que pensar, mucho pensaréis, ¡¡¡pero si eso no existe!!!, pues si existe, no abundan, también es cierto, pero haberlos ailos.

Y esta Navidad hay uno que me gusta por encima de todos los demás, ahora que lo pienso, en realidad hay dos, el primero del que no os voy a hablar largamente es el anuncio de la Lotería de Navidad, cien veces lo he visto y cien veces que me ha emocionado, la historia es bonita para que negarlo, pero los actores son de Óscar, Antonio es brutal, esa cara cuando le da el sobrecito que contiene el décimo y la salvación económica para su amigo, no hay palabras para describir los sentimientos que esconde, es bonito no darle al botón del mando para quitar los anuncios como hacemos normalmente,  - no mamá, no lo cambies - eso dicen mis hijos cuando ven que es el anuncio en cuestión. Un diez para esos creativos que de una historia muy simple y algo frívola consiguen hacer una gran historia de generosidad sin limites.

Pero vamos al tema que nos ocupa, no quería hablaros de la Lotería de Navidad, quería hablaros del anuncio de Navidad de IKEA, esa tienda de muebles de origen  sueco que comparte nuestras vidas desde hace años ya, a veces pienso, ¿dónde iba yo a comprar los muebles antes de IKEA? ¿Donde iba  yo a comprar el material de deporte antes de DECATHLON? Estas grandes tiendas se han instalado en nuestras vidas y ya no sabríamos vivir sin ellas, ¿o sí?

Me imagino esos creativos sentados alrededor de una mesa estrujandose la cabeza para encontrar una buena historia que contar, y de repente uno de ellos diciendo - vamos a darle la vuelta a la historia, saquemos de la Navidad algo malo para darle la vuelta y convertirlo en bueno y que encima tenga que ver con muebles. LA NAVIDAD NOS DESAMUEBLA LA CABEZA. ¿Qué hay más cierta que esa afirmación?, nada. Por un motivo u otro, todos si nos ponemos a pensar hemos pasado por una falta de muebles mental, yo sin ir más lejos este año, con la edad de mis hijos se me complica el encontrar ideas para regalarles, porque por mucho que quiera la capa de invisibilidad de Harry Potter que pide mi hijo pequeño no la va a tener y el Iphone 6 Plus que pide el mayor menos aún.

Y nos preocupamos por si tendrán suficientes cosas y nos ponemos a gastar como si no hubiera un mañana, y al final un niño es feliz con muy poco, con mucho menos de lo que nosotros creemos, ese niño del anuncio es feliz con un molde para hacer galletas de mantequilla, porque no es el molde en sí lo que importa es lo que implica ese pequeño molde  porque significa pasar una tarde casera con sus padres haciendo galletas ¿y cuál es el regalo que más puede apreciar un niño? pues algo que ni siquiera vale dinero; NUESTRO TIEMPO. Fantástico!!!



Este es el anuncio, el de aquí arriba y por la redes sociales y los teléfonos de un montón de madres corre este vídeo, vale la pena verlo aunque vais a llorar fijo, si el anuncio tiene un mensaje, el vídeo es cristalino como el agua, y precioso, porque nos dice que lo que debemos darle a nuestro hijos es nuestro tiempo, ese tiempo que perdemos a veces haciendo cosas que no deberíamos como trabajar más de la cuenta, tener el móvil en las manos mas de la cuenta, en fin el tiempo pasa y un día los mismos niños que hoy nos piden tiempo ya no querrán estar con nosotros porque querrán estar con su novia o amigos, así que no seamos tontos y demos TiEMPO a nuestros niños,...


Feliz Navidad




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