17 de mayo de 2013

LAS COSTAS DE GARRAF

He inaugurado una nueva sección llamada Stories y son sencillamente eso, historias cortas que se me ocurren cuando tengo un rato para ponerme a pensar.


Ana se dirigía hacia su casa después de un día de trabajo normal tirando a malo, su cabeza pensaba en los dos compañeros a los que acababan de echar,cuando llegó a las costas, los 45 minutos que separaban su trabajo de su casa se le hacían muy largos a veces, otras muy cortos, viernes y ganas de llegar a casa, ¿que hago pago peajes o gratis?, iré por las costas, justo antes del desvío un Volvo Azul familiar se le colocó delante de forma brusca y Ana pensó- que idiota - 

Empezó a fijarse en la pinta del conductor, seguro que no era nada del otro mundo, se dio cuenta que llevaba una bonita camisa de cuadros y gafas, pero apenas veía nada más.

Él la miraba  a través del espejo retrovisor muy a menudo, demasiado, y ella inconscientemente empezó a coquetear con su pelo, al fin y al cabo era una mujer soltera, joven y nada fea.

Pasados 15 minutos de curvas el Volvo dejó la carretera y entró en uno de los desvíos para parar, y ella le siguió. De repente se dio cuenta de lo que acababa de hacer y se puso muy nerviosa.

Él salió del coche y ella ratificó que era un hombre muy atractivo, impecablemente vestido y que venía hacía su coche.

Ana bajó del coche, pensó en disimular y hacer una fotografía del paisaje, pero cuando se dio la vuelta después de coger el móvil y él se abalanzó encima de sus labios sin darle a ella opción alguna a reaccionar. Se dejó llevar por el momento ya que lo que sintió era indescriptible, era como si besara a alguien a quién conocía muy bien, y besaba de maravilla. Al separar sus labios ella se le quedó mirando y él a ella, y se quedaron así más de dos minutos que a Ana le parecieron años.

El empezó a hablar:

- ¿Que acaba de pasar?
- Ana estaba demasiado nerviosa para contestar algo sensato - nos hemos besado
- Si, creo que si - contestó él sonriendo
- ¿Como te llamas?
- Ana, ¿y tu?
- Pablo

Buf por fin se acababan las costas que coñazo cada día se le hacían mas pesadas, tenía ganas de llegar a casa y ver a su pequeño Pablo junior. Su papá seguro le había dado la comida y estaba dormidito. 5 años casados y por fin había cumplido su sueño de ser madre. Su marido Pablo quería tener tres hijos más mínimo. Tendrían que cambiar el viejo Volvo Azul por un monovolumen. Por fin, ese viejo coche necesitaba descansar de una vez.




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