11 de diciembre de 2012

TRADICIONES

En Cataluña, tenemos una curiosa tradición que para los catalanes resulta de los mas normal porque estamos acostumbrados, pero para alguien de fuera, cuando oye la historia del Tió sencillamante alucina.

Para quién no sepa lo que es consiste en un tronco de árbol con ojos, boca y barretina que el día 24 de diciembre por al noche "caga" regalos, previa canción y garrotada de los niños en el lomo del pobre tronco, se suele cubrir con una manta para que no se vean los regalos y los días previos al 24 se le va dando comida para que "cague" muchos regalos.


Hasta aquí muchos sabéis de qué estoy hablando pero ¿cuántos sabéis de donde viene exactamente esta tradición tan curiosa?

He encontrado dos versiones:

Cuentan que en una masía del término de Sant Quintí de Mediona (Penedès), los mozos que se calentaban en el hogar oyeron una voz que surgía de la chimenea que decía: -”¡Ay, que bajo! ¡Ay, que bajo!” y los mozos, haciéndose los valientes contestaron que bajara de una vez. Inmediatamente cae un grueso tió por la chimenea. Esto se repite cinco veces y los mozos apartan cada vez el tió caído. Al caer el último, los cinco troncos, se convierten en un hombrecito viejo con aspecto de tronco que indica al amo de la masia el lugar dónde hay un tesoro que debe entregar a una mendiga que llamará el día siguiente por la mañana. Así lo hizo y a la masia le sonrió la fortuna para siempre jamás.

Y esta otra mucho más simple, en la antiguedad en Cataluña se tenía la costumbre de agradecer a un gran tronco por lo bienes que él mismo les daba, calor, luz, seguridad,...y esto ha ido derivando hasta al tió actual que "caga" Ipads,...somos así.


En casa nunca habíamos celebrado el tió hasta que entre la leña que solemos quemar en nuestra chimenea apareció uno con forma de tió, con sus dos patitas y todo, lo pintamos y le compramos una barretina y desde entonces lo ponemos y cumplimos con la tradición. Lo más sorprendente es como los niños se creen que realmente ese tronco se come lo que ponemos delante, ¿como puede ser que se lo crean?

Ayer le pusimos la piel de una manzana y esta mañana Pepe ha subido muy triste diciendo:

- Mamá, el tió no se ha comido la manzana

Yo me lo que quedado mirando pensando (mierda se me olvidó quitarle la piel y tirarla a la basura) y he salido como he podido diciendo:

- Bueno quizás no tuviese hambre,....

Y salta su hermano pequeño y le dice:

- Bueno Pepe no pasa nada, igual no le gusta la manzana - eso porque solemos ponerle la piel de la mandarina.

Es fantástica la ingenuidad de un niño, me gustaría que nunca dejaran de soñar y creer en lo imposible, sea un tronco, tres Reyes Magos, o la creencia de que un mundo mejor es posible y ellos lo van a cambiar.




1 comentario:

Pequeños Chefs de Sarriá dijo...

JAJAJA

A mi me gusta la manzana más que la mandarina.
¿Crees que me llevaré bien con el tió?

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