17 de julio de 2012

ACAMPADA IMPROVISADA


Hoy post de Bea, se rencontró con su amiga Paty y se fueron de acampada al Garraf. Desde allí la vista de Sitges es totalmente diferente y parece otro pueblo distinto.

Por cierto aprovecho para aclarar algo, mucha gente me pregunta, ¿pero cuánto tiempo llevan las niñas de viaje en Estados Unidos?

Creo que no quedó claro el primer post del viaje, vamos que me debí explicar fatal, las niñas fueron y ya volvieron, y a la vuelta decidimos publicar los mails que nos iban mandando ilustrados con las fantásticas fotos de Bea.

Y de eso se trata, es un viaje contado a la vuelta pero no por eso menos chulo.

¡Y una vez aclarado todo esto os dejo con la acampada!



El día tenía esta pinta y nuestra idea de hacer una acampada se estaba esfumando pero no podíamos dejar pasar esa oportunidad, así que cogimos nuestras provisiones y empezamos a abrir camino en busca de un buen lugar para nuestro campamento base.




Encontramos el sitio perfecto. Estábamos cubiertas por un gran árbol por si venían los monzones que parecían aproximarse sin lugar a dudas.







Teníamos hambre y teníamos provisiones así que nos salió una cena riquísima. Marshmellows de primer plato y Beans Heinz de segundo. Todo buenísimo y las vistas desde arriba de la montaña eran de lo mejorcito. Se veía todo el pueblo iluminado y no había ni un solo ruido, solo el del mar y un par de grillos que nos hacían compañía durante la velada.



Decidimos irnos a nuestro refugio después de cenar a resguardarnos y preparar la noche, nunca se sabe que puede pasar ni quien puede aparecer. Como es obvio, no paso nada, igualmente papá me dio utensilios de defensa personal así que estábamos muy tranquilas.




Estando en el refugio decidimos contar un cuento, el protagonista era Gustavo, era un niño con una gran responsabilidad ya que el no sabía que era "EL ELEGIDO" para salvar a todos los animales del zoo. Bueno, el cuento parece simple pero era larguísimo y en él aparecían como personajes principales una pantera, una bellota y una tostadora mágica.

En fin, acabamos durmiéndonos mientras el cuento se hacía cada vez más eterno y las voces se apagaban así que nos despertamos al día siguiente a las 7 de la mañana. El paisaje era parecido al de la tarde/noche anterior. El cielo tapado y los monzones acechando.




Desayunamos cereales de muesli con Cacaolat y después de recoger todo el campamento base bajamos hasta encontrar de nuevo la civilización.





Una acampada improvisada y divertida. Al final salió el sol.


LO MEJOR DEL DÍA:

Hoy mi hijo Tomy de 5 años me ha hecho reír por teléfono explicándome lo que le había pasado:

- Mamá, tenia mullos mocos y me he sonado muy fuerte y se me ha roto una vena y me ha salido sangre por la nariz.



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