27 de septiembre de 2016

NO MÁS ODIOSOS LUNES





Me he propuesto a mis 42 años no volver a odiar ningún lunes. Ese pobre día de la semana tan odiado por todo el mundo va a ser a partir de ahora un día como cualquier otro. En un momento en el que quiero dedicarme a lo que siempre he soñado y para lo que llevo dos años formándome voy a luchar porque mis hijos no se conformen con un trabajo cualquiera, quiero que sean felices todos los días de la semana, me niego a que hagan algo que no les llene de verdad, les digo muchos días que aquello que quieran hacer les tiene que encantar, que sean lo que quieran ser, no me pienso meter en eso, pero hagan lo que hagan que sean los mejores.

Quizás no consiga hacer realidad mi sueño, pero ¿y qué? Lo habré intentado y eso es lo importante,  hay que intentarlo con todas nuestras ganas y fuerzas y seguro llegará.


Se acabó la generación del trabajito para toda la vida,  es una pena que la educación en nuestro país no oriente a los niños a buscar y fijarse en aquello que les hace felices, si te encanta buscar cosas, estudia arqueología, si te encantan los animales, veterinario, si te encanta bailar sé bailarina. La vida es muy larga y pasamos gran parte de ella trabajando así que ¿qué mejor sueño que trabajar en algo que nos haga olvidar en que día de la semana vivimos?

Cuando yo era niña quería ser bailarina pero llegó un momento en el que tenía que decidir si estudios o ballet y como mi cuerpo no acompañaba pues me decanté por los estudios y siempre he pensado que me equivoqué, estudiar es muy importante no digo lo contrario pero nunca dejes algo en lo que te sientas realmente feliz, porque si es una cuestión de kilos se pierden y sigues adelante con tú sueño.

¡Yo quiero que llegue el lunes!¿Y tú?




19 de septiembre de 2016

SAN JUAN DE LA PEÑA


Éste verano ha sido más bien raro, no hemos hecho ningún viaje ni largo ni lejano pero hemos hecho varias salidas de las que os iré hablando y ninguna más larga de 300-400 kilómetros.


Sta. Cruz de la Serós

Tengo que decir que viajar en coche nos encanta, la libertad que te proporciona el viajar en tú vehículo parando donde quieres nos gusta mucho y es una bonita manera de ver los maravillosos lugares que tienes al ladito de casa sin necesidad de pasarte un montón de horas en un avión. Creo que viajar es una de las mejores cosas que existen pero a veces el afán por viajar a lugares que pueden resultar muy exóticos nos hace olvidar que vivimos en un maravilloso país con infinidad de lugares maravillosos que no nos podemos perder.



 San Juan de la Peña

Para mí uno de esos lugares es el Monasterio de la Época Medieval, San Juan de la Peña, construido en una roca a unos 20 kilómetros de Jaca y a 3 kilómetros de Botaya, un minúsculo pueblo que se llama como el apellido de mis hijos y por supuesto de su padre y abuelo. Ése era el objetivo principal del viaje, como veis nos cuesta poco buscar un motivo para viajar, y buscando alrededor descubrimos San Juan de la Peña, a unos dos kilómetros más arriba está el Monasterio nuevo convertido en Museo, un edificio precioso del que podéis ver algunas fotos mientras leéis el post. Dormimos en la Hospedería que está junto al Monasterio nuevo. Y justo al lado está Santa Cruz de la Serós, un pequeño pueblo que tampoco os podéis perder.




Claustro San Juan de la Peña

Hicimos la visita guiada a los dos Monasterios, muy interesante, en cuánto los niños oyeron tumba y Santo Grial la atención por su parte fue absoluta. Hicimos la última visita del día con la mejor luz filtrándose a través de las columnas del claustro y fuimos a cenar a Jaca que nos encantó.


Monasterio Nuevo San Juan de la Peña

Pero sabéis que es lo que más me gustó, la gente que te vas encontrando por el camino, todo el mundo tenía ganas de ayudar, amabilísimos, creo que  estamos rodeados de tanta porquería que hemos olvidado de qué pasta estamos hechos los que vivimos en este país, y no me refiero a los que salen por la tele, no, me refiero a la gente normal, a nosotros, al señor de la taquilla del Monasterio, a la guía que nos hizo la visita, a la camarera que nos recomendaba sus mejores tapas en Jaca, a la gente que te encuentras por el camino y que consiguen que el recuerdo del viaje sea aún mejor.




14 de septiembre de 2016

HOLA QUE TAL



Hoy releía el último post que puse en el blog y me sorprendía a mí misma viendo como ha podido cambiar tanto mi vida en solamente 4 meses, alucino, mucho, hace 4 meses me sentía agotada desgraciada, sin un minuto para mí y hoy día 14 de Septiembre no puedo ser más feliz y estar más tranquila, reconozco que no ha sido sólo mérito propio, le debo a ciertas personas que sabrán quienes son cuando lean este post el haberme dado el coraje para cambiar aquello que no me gustaba en mí vida y redirigirme a lo que realmente quería, hacia el lugar en el que realmente quería estar. 

Este pequeñísimo post es para ellos para todas esas personas que están a tú lado cuando tú no puedes con la vida, a esos amigos que quizás no estén siempre pero sí cuando se les necesita, me siento querida, no soy de muchos amigos nunca lo he sido, pero sé quienes son los que están ahí para lo bueno y para lo malo, y eso reconforta enormemente. 

Gracias,....


16 de mayo de 2016

PIPAS


Hay momentos en la vida en los que sentimos que estamos donde no deberíamos estar. Llevo un montón de tiempo sin pararme a pensar simplemente existo. Las semanas van demasiado rápido, y de lunes a viernes no tengo ni un minuto para descansar. Y no solamente eso quizás siento que lo que me está pasando ahora mismo no es lo que quiero que me pase.

Hoy me quedé sola, y decidí ir a caminar, ha sido un momento muy corto pero he sentido que de nuevo yo tenia las riendas, carretera o paseo, mejor paseo, sigo o giro hacia casa, casa, tengo cosas que hacer, he ordenado, cocinado cookies, leído una revista, y aunque me he sentido bien, me he dado cuenta de que hace demasiados meses que no decido lo que quiero hacer y hacia donde puedo girar. 

Dicen que la vida se compone de momentos de felicidad, ¿sólo momentos? pues no, en otros momentos de mi vida he sentido que cada día era una oportunidad para ser feliz y ahora eso ya no ocurre. Sigo en busca de mi sueño, pero entran los miedos de no saber si va a funcionar, ¿alguien querrá que sea lo que quiero ser? 

Estas épocas pasan sé que pasará, pero no se hacía donde tirar, algo en tú vida no va bien pero no tienes el coraje de cambiar, soy cobarde, creo que sí. 

Ese momento en que tú hijo llega de casa de un amigo de hacer un trabajo y trae una bolsa de chuches, que obviamente no se ha comido porque no le gustan mucho, y dentro que hay, pipas, esas pipas que antes eran simplemente eso a lo sumo traían un poco de sal y ahora saben a mostaza y ketchup, y no he podido resistirme, me he entregado a la caja tonta y he comido todas las pipas que quedaban en la bolsa sin poder parar, y de repente he sentido que eso era justamente lo que quería hacer en ese preciso momento del día, pipas que caen del cielo por casualidad y yo decido que quiero parar y comerlas.

No sé si me explico, querer recuperar las riendas de tú vida y sentir que aún no puedes te genera una ansiedad que no mereces, pero se que llegará el día en el que me siente frente al mar de mi querido Sitges y pueda preparar una lista de las cosas que quiero hacer en cada momento del día ya sea comer pipas, escribir un post, un libro, ensayar la canción de la Novia Cadáver, mis deberes o sentarme a ver pasar mis gatos por delante de mí.

Come pipas siempre que quieras, porque eso te hará feliz.






14 de febrero de 2016

LONDON CALLING

Hace un par de semanas estuvimos en Londres, aprovechando una conferencia que daba el patriarca de la família nos cogimos dos días de vacaciones y allí que nos fuimos, la verdad y os voy a ser muy sincera, he estado varias veces en Londres y esta vez la ciudad me ha sobrepasado, está todo como sobredimensionado, ¿cuánto de todo hace falta en una ciudad?, creo que los 8 años que llevo viviendo en el pueblo más bonito del mundo han hecho estragos en la percepción que tengo de una gran ciudad. 




Una gran ciudad hace que te sientas muy pequeño, insignificante, cuando paseo por mi pueblo mínimo tres personas te saludan y eso hace que te sientas parte de algo, pero en una ciudad como Londres te sientes nada. 




Hay tanto de todo, tantas tiendas, tantos teatros, tantas estaciones de metro, tanta gente,.... el sábado por la tarde Oxford Street estaba tan lleno de seres humanos que parecía que no hubiese un mañana,....




La mañana del domingo fuimos al Museo de Historia Natural, llegamos antes de las 10 hora en la que abre sus puertas y ya había cola, no mucha, así que entramos de los primeros, que lugar más bonito, que edificio para perderse y no salir jamás, a los niños les encantó y mira que no entendían mucho, aparte de lo que les íbamos traduciendo, aún así sus enormes salas de ladrillo marrón te adentran en un mundo mágico del que no quisieras salir jamás. Y lo mejor los museos públicos en Londres son gratuitos.




Hyde Park fue el lugar elegido para pasar la última mañana en la urbe, una maravilla que en el centro de una ciudad exista un parque tan enorme y lleno de cosas para ver, los cisnes de uno de los lagos eran de lo más gracioso y pasamos un buen rato viendo animales a dos palmos de nosotros, un lujo, animales, corredores, caballos y turistas como nosotros.


Y dejo para el final lo mejor, sus mercadillos, Portobello y Camden Town, mi marido que es un hombre sabio siempre ha dicho que Londres es una ciudad para ir con dinero o de lo contrario si te gusta comprar vas a sufrir, y la verdad que tiene razón, sus tiendas de ropa de segunda mano, antigüedades y todo en general son para pasar horas buscando y si solamente puedes mirar pues lo pasas mal, alguna cosa compramos pero creo que hubiese comprado más, como creo, estoy absolutamente convencida.



Es una ciudad de extremos, nos hemos cruzado con personas tremendamente desagradables sin ningunas ganas de ayudarnos y con gente maravillosa, como una señora que me cedió su tarjeta Oyster cuando la mía decidió dejar de funcionar para que no tuviese que salir del autobús e ir al metro a solucionarlo porque en Londres los conductores de autobús no cobran con dinero.

Pues esto ha dado de sí esta loca ciudad donde cuentas los minutos en los que sale el sol tras ese cielo gris que siempre está presente. 

Hay tres ciudades a las que siempre tengo ganas de volver, París, Roma y Londres, y la lista sigue siendo la misma! 



15 de enero de 2016

IM-PERFECT

Estaba en un mar de dudas, no sabía si colgar esta entrada en la sección Nice Ideas o Eco-Tips, al final me he decidido por hacerlo en las dos y así ninguna se enfada.



Os cuento cosas de esta idea que me tiene el corazón robado, creo que aúna tres cosas primordiales que debería tener un lugar de trabajo, Responsabilidad Social Corporativa, Ayuda al medioambiente, y personas con ganas de cambiar las cosas. 

Im-Perfect es una marca comercial de Mermeladas, Cremas y Salsas que nacen de Frutas y Verduras feas, y que significa fea pues que no son aptas para su venta por su aspecto. 





Que cosas ¿verdad? hasta en el mundo de las frutas y las verduras hay discriminación por no ser Perfect. Una pena, pero de esa discriminación sale la gran idea de personas que quieren cambiar el mundo, que no se conforman con un, ¡pues se tira y listo! porque son productos perfectamente aprovechables, que siguen siendo validos para fabricar productos en conserva, os lo defino como lo hacen ellos en su página www.espigoladors.cat porque no hay mejor manera de hacerlo:




DE FRUTAS Y VERDURAS IMPERFECTAS NACEN SEGUNDAS OPORTUNIDADES
Im-perfect, -a / ¿Qué significa ser Im-perfect?
Adj. Que no es perfecto pero que es igual de bueno e incluso mejor. Que tiene la capacidad de generar segundas oportunidades, sostenibles y justas, gracias a la participación de muchos soñadores.
Aparte esas frutas y verduras hay que recogerlas y los encargados de hacerlo son personas en riesgo de exclusión social, ¿no es realmente Perfect? 
Una parte de los productos se donan y el resto se comercializa. 
Mirad, durante mi época en una multinacional americana, teníamos un programa de voluntariado que nos hacía sentir que nuestra empresa era diferente, porque 40 horas de nuestro tiempo se dedicaban a ayudar, quizás 40 horas suenen a poco pero en una gran multinacional hay muchos empleados y al final son muchas horas de ayuda. 




De aquellas jornadas de voluntariado, saqué una única conclusión, en ningún caso somos nosotros los que ayudamos a colectivos desfavorecidos, son todos esos colectivos de personas las que nos ayudan a los demás, te ayudan a dejar de lado las tonterías cotidianas que nos impiden seguir adelante, te ayudan a fijar tus objetivos en lo que es realmente importante.

Creo que la empresa Espigoladors es como deberían ser todas las empresas, si, ganemos dinero pero hagamos algo por los demás y por el medio ambiente. Me ha encantado su filosofía y os lo he querido contar.


Espero que os guste tanto como a mí.










6 de enero de 2016

ENTRE FILS I MADEIXES

Durante mi año sabático aprendí dos tareas pendientes, una a saber utilizar una máquina de coser y la otra a tejer. De estas dos experiencias aprendí una cosa fundamental, creo que nunca seré muy buena en ninguna de las dos materias, se me daba bien tejer cosas sencillas, gorros, bufandas, cuellos, pero cuando quise ir más allá y me aventuré a tejer un chaleco la verdad que más que relajarme acabé de los nervios. 


A pesar de mis limitaciones como tejedora, y como cosedora igualmente, hago unas letras rellenas de boata monísimas y unos dobladillos que quitan el hipo pero cuando la cosa de complica dejo de disfrutar. 

Lo de contar números menguar y cambiar puntos no es lo mío. A mí cosas sencillas y soy feliz.

Durante esa época descubrí una web de compra de lana que me encantó, por tres cosas básicamente, la primera y más importante es atractiva a la vista, la segunda es muy fácil comprar y la tercera tiene cosas chulisimas.



Y además me encantan estas páginas web que te venden los packs completos con instrucciones incluídas, todo masticadito y muy clarito.

Entre Fils i Madeixes es la fantástica idea de una madre y una hija unidas por la pasión de tejer, que han puesto al alcance de un click de todos los aficionados a este hobby que va ganando adeptos cada día que pasa, todo lo necesario para que sin movernos de casa podamos tener la materia prima necesaria.



Me encanta la vuelta a lo handmade, me encanta que jóvenes de todo el mundo se aficionen a tareas olvidadas y que muchos asocian a abuelas, porque lo hecho a mano tiene infinitamente más personalidad que lo comprado y hecho industrialmente, porque cuando regalas algo que has hecho tú con tus propias manos, la gente lo aprecia mucho más.

Si queréis ver la cantidad de cosas chulas que tienen en su web sólo tenéis que clickar aquí y a disfrutar! 

He incluído algunas fotos de los modelos que más me han gustado. El primer modelo me rechifla, pero yo no lo voy a hacer ni loca por lo que os he contado, si alguién me lo quiere regalar me hará la mujer más feliz de la tierra!




3 de enero de 2016

NUEVO AÑO



No me lo puedo creer la verdad, estos días he huido un poco de redes sociales porque me da la sensación de que la Navidad se me ha echado encima como un alud, sin avisar y por la espalda. De repente las redes se inundan de chistes y frases de buenos propósitos, y se acercan las fechas y cambian las felicitaciones, pasamos del Feliz Navidad al Feliz Año con tanta rapidez que me abruma un poco, en algunos momentos me apetecería decir lo contrario tipo que paséis todos una Navidad horrible, por cambiar un poco, no sé a veces siento estas cosas, yo debo confesar que he felicitado muy poco, pero supongo que ninguno de mis amigos cree que no responde al hecho de que les desee unas Malas Navidades, porque se sobreentiende que si quieres a alguien siempre y siempre le deseas lo mejor, ¿no? Quizás responda a esa manía que cada vez tengo más clara de ir contracorriente, alejarme de la masa y hacer exactamente lo contario de lo que se espera que haga. En fin que la Navidad ha llegado demasiado rápido, que los días se acercaban peligrosamente y las peticiones a Papá Noël y los Reyes estaban por hacer, la primera prueba superada y solo nos queda la segunda.

Es época de volver a replantearse las cosas, Enero y Septiembre, meses de nuevos propósitos, meses para pensar donde estamos y donde queremos ir, a mí me agobia un poco si os soy sincera, se espera de nosotros que cambiemos algo en nuestras vidas pero cuando tú vida está tan estructurada como ahora la mía, el mejor propósito es no proponerse nada.

Al final todo se reduce a no agobiarse, os cuento una tontería muy gorda, se me acumula la ropa para plancha, como os lo digo, entre lo que tarda en secarse en Sitges por la humedad y la falta de tiempo, la montaña crece y crece y no baja nunca, hoy mañana de Domingo me he puesto a planchar, fuera el día no llamaba a salir a la calle, mañana gris y ventosa, ¿que cosa hay mejor en la vida que ponerse a planchar una mañana de Domingo? A mí no se me ocurre ninguna.

Pues en ese momento cuando ya todo está a punto, la montaña de ropa va bajando,  la madera en la chimenea quema sin parar, en la tele canta Adele en directo en su último concierto en Londres y tus hijos tararean sus canciones mientras juegan en su cuarto de jugar, porque la pesada de su madre se las pone a todas horas, pues justo en ese instante, me siento profundamente feliz y planchar una fría mañana de Domingo me parece lo mejor que se puede hacer en la vida.

Porque le pese a quién le pese eso es la vida, solo pequeños instantes de inmensa felicidad, instantes en los que das las gracias por lo que tienes, porque aunque nunca estemos del todo satisfechos, a veces las personas que pensamos demasiado dejamos de soñar en lo que no tenemos y damos las gracias por lo que si tenemos.


Quizás ese sea mi único propósito, dar las gracias y quejarme menos. 

¡Pues si me gusta!



27 de diciembre de 2015

OR BLANC

Sabéis porque en alguna ocasión he hablado de la Vall Fosca que a mi familia y a mí nos encanta escaparnos allí siempre que el tiempo y la economía nos lo permiten. Los niños allí se sienten libres, no hay peligro y hacer puntería con un tirachinas se convierte en la mayor de las distracciones, no se acuerdan de la tele, ni de maquinitas infernales solo quieres desayunar para salir a buscar a sus amigos en el pequeño pueblo de Paüls.

A mí me gustan muchas cosas de este maravilloso valle, la más importante nunca hay masificación en ningún sitio, si vas a esquiar no hay colas, si te vas al lago de Montcortés aparcas donde quieres, si tienes que ir a la Pobla encuentras lo que necesitas sin agobios, y buena comida y mejores personas a raudales. Pero lo que realmente me gusta es que siempre hay algo nuevo que ver, cada una de las veces que hemos ido hemos hecho algo nuevo.

La última vez que estuvimos fuimos al pequeño pueblo de Corroncui a simple vista es una pueblo más del Valle pero allí hay una quesería donde viven 1.000 ovejas que dan una buenísima leche y un queso excepcional y lo mejor es que la propietaria de la explotación te recibe en el precioso jardín de sus casa para que pruebes todos su quesos y escojas el que más te gusta. Todo eso mientras los niños se entretienen saltando en la cama elástica que inteligentemente hay en el jardín.

No pudimos resistirnos a ninguno de los quesos, ni al más joven que se derrite en la boca ni más más viejo con su sabor fuerte e intenso. Compramos los tres tipos que la señora de la casa nos dejó probar.

Que grandes ideas se les ocurre a la gente a veces, que vida más fantástica dedicada a cuidar y mimar a unos animales para que den un producto sano y buenísimo, que todos podemos disfrutar.

Si el destino os lleva cerca de Corroncui no dejéis de visitar este precioso lugar, no os arrepentiréis.








¿A qué os apetecen un montón?








15 de noviembre de 2015

LA DONUTERIA - BARCELONA

Algunos domingos nos vamos a Barcelona, dejamos la tranquilidad de Sitges para adentrarnos en la ciudad, mi ciudad de hecho, el objetivo suele ser siempre el mismo ir al mercado de St. Antoni, un mercado de libros, revistas, cómics, vídeojuegos, postales, cromos y algunas cosas más, las paradas son sencillas, de madera vieja y los libros huelen a historias tan variadas que no hay suficiente entrada para resumirlas, cada miembro de la familia tenemos nuestras paradas preferidas, a los niños les gustan las que venden mini figuritas de Lego y algunas de cómics o si están con alguna colección de cromos les encanta comprarse algunos cromos, al patriarca le gustan las de libros de historia y cómics y a mí un par de paradas de libros donde parece que mi mente se pone de acuerdo con el propietario de la parada para poner los libros que me llaman la atención.



A medio circuito entre las paradas está una tienda de productos ecológicos a granel, frutos secos y mil y una cosas más donde siempre compramos algo, el último descubrimiento una manzana desecada que no puede ser más buena.


Pero hoy y gracias a la súper madrina de Pepón hemos descubierto un montón de lugares mágicos entre las calles Parlament y Viladomat, en ese lugar donde hace unos años no había nada ahora se han asentado unas cuántos lugares a cada cuál más bonito que el siguiente, lugares donde tomarte un brunch, un pastel alemán o unos Donuts made in NY que no os puedo explicar lo buenos que están.

El lugar es bonito y simple, los donuts se preparan allí mismo y ves como los rellenan con cosas tan buenas que los quieres probar todos, imposible porque cada donut es enorme y pesado, los sabores son tan variopintos y los colores tan vistosos,... 



En serio yo ahora ya os he puesto el caramelito en la boca, ahora para ver el resto de sitios chulos de la zona, tendréis que ir a la ciudad más bonita del mundo. No os lo perdáis!

www.ladonuteria.com






1 de noviembre de 2015

CUANDO LOS HIJOS CRECEN,...

Simón no recordaba cuando empezó a ir al pequeño pueblo de montaña al que  iba cada verano e incluso algún día de invierno con su familia, solía preguntarle a su madre - ¿mamá cuando empezamos a venir? Su madre le contestaba con paciencia, Simón tú hermano era un bebé, ¿no te acuerdas de nada? Ya no me acuerdo, solía contestarle, pero de lo único de lo que estaba seguro era de que allí siempre se había sentido libre, el asilvestramiento era total, y ningún año era igual al anterior, nunca se repetían las mismas caras, nunca el mismo clima, nunca el mismo paisaje pero si la misma sensación de paz y felicidad.

Simón tenía ya diez años aquél verano y aunque la estancia iba a ser corta por el trabajo de sus padres las ganas de llegar eran tan inmensas como cada año. Con la seguridad de que iban a estar todos sus amigos, no veía el momento de llegar y apenas pudo dormir durante el viaje a pesar de la insistencia de su madre que se veía venir las largas noches de verano y la desaparición total de horarios y rutina.

Por fin cogieron la última subida, los últimos dos kilómetros hacia la libertad, las curvas, el sonido del río, el inmenso paisaje verde que se extendía ante él. ¿Cuántas aventuras le esperaban en aquél pequeño pueblo donde residían apenas seis habitantes en invierno?


Al llegar había niños en la calle, todos conocidos, ninguno de su edad, la magia de un lugar en el que como mucho hay doce niños es que no importa la edad, todos juegan juntos, los mayores cuidan y protegen a los pequeños y todo sin saber muy bien porqué funciona a las mil maravillas, algún chichón que otro y poco más,...

Simón saltó del coche con su hermano y sus padres les perdieron de vista mientras iban a subir las maletas al apartamento que habían alquilado.

Algunas caras eran conocidas otras no, entre sus amigos de cada año un poco más mayores había dos caras nuevas, niñas concretamente, debían ser un poco mayores que él, Simón no les prestó mucha atención en un principio, bueno eras dos niños más con los que iba a jugar, ¡mejor lo iban a pasar!

Esa misma tarde lo pasaron genial jugando todos juntos, esas dos niñas eran amigas de Clara una niña que Simón conocía desde que era muy pequeño, una de ellas era pizpireta y resultona, intentaba hacerse notar todo el tiempo y jugaba a intentar pillar a Simón todo el rato.

Esa noche cenaron todos juntos, todo el pueblo junto, unas ochenta personas en total, el pueblo entero se volcaba en la fiesta mayor, todas las actividades por simples que fueran se convertían en algo divertido, y mientras los mayores hacían y organizaban todo, los niños y las niñas del pueblo jugaban a cualquier tontería, todo era divertido. Pero lo que se había convertido en muy divertido era hacer tonto delante de las niñas. Simón sentía que aquellas niñas eran divertidas y hacían que él se sintiera bien.

Después de cenar empezó el baile y todos los niños se sentaron a mirar como aquellas niñas mayores y con ganas de llamar la atención se contoneaban al ritmo de las canciones más modernas. Simón era muy bailongo pero no se movió de su silla, su enorme vergüenza le impedía moverse aunque no podía evitar mover el pié al ritmo.

En un momento Simón salió fuera a tomar el aire, aquél humo con olor a chicle le impedía respirar bien. Mientras miraba a las estrellas oyó una voz tras de sí:

- Hola Simón - 
- Aaaah hola,....Sus manos empezaron a sudar que corte estar allí solos
- ¿No te gusta bailar? - una pregunta muy trascendental
- Bueno, no es que me da verguenza,... - no sabía que decir
- ¿Tienes novia? - la niña iba al grano
- Noooooo, que va,... - ahí si fue claro
- ¿Entonces nunca has besado a una chica? - la cosa iba a peor cada vez más
- Pues no claro,... - tenía muchas ganas de irse de allí
- Pues si quieres te beso y así pruebas,... - ¿como?
- No no hace,... - no pudo acabar, aquella niña se le abalanzó encima y puso sus labios en los de Simón.

El niño se quedó tan parado que estuvo dos minutos con cara de bobo, la niña volvió al baile, Simón se estaba haciendo mayor, lo sabía y lo sentía, desde un rincón su madre que vio la escena, sintió un escalofrío por todo su cuerpo, su niño se estaba haciendo mayor y eso la llenaba de tristeza y alegría a partes iguales, cada etapa en la vida de un hijo tiene algo especial, cada etapa te pone triste por lo que se queda atrás y te alegra por lo que está por llegar. 

Lo importante de esta historia es vivir con ganas e ilusión todo aquello que va llegando porque de eso se trata la vida de vivir sin parar, saltar lo malo y darse un chapuzón en lo bueno.